Septiembre 11 del 2018

Cómo prevenir piedras en los riñones


Para algunos pacientes será suficiente cambiar sus hábitos alimenticios, mientras otros requerirán un manejo médico adaptado a su padecimiento.



La litiasis renal, comúnmente conocida como “piedras” en los riñones (litos), es uno de los padecimientos urológicos más frecuentes en la consulta médica. Se calcula que hasta el 10 por ciento de la población la padece, siendo un problema recurrente en más de la mitad de estos casos. Es una causa muy frecuente de visita al área de urgencias de un hospital. Éstas se forman cuando ciertas sales y minerales no pueden disolverse en la orina, suelen ser pequeñas, pero pueden crecer hasta causar problemas serios de salud.

Los síntomas son muy variados, desde dolor agudo o recurrente en la espalda, sensación urgente de orinar, infecciones recurrentes de vías urinarias o en ocasiones se diagnostican al realizar estudios radiológicos por otras razones médicas. Las piedras de calcio son las más comunes, pero también existen de ácido úrico y otros minerales que se asocian a problemas de salud crónicos como apatita, cistina o estruvita. Su origen puede ser multifactorial, conjugándose factores hereditarios y alimenticios, como baja ingesta de líquidos, aumento en el consumo de alimentos altos en sodio, proteínas de origen animal y ciertos suplementos como vitamina C. Además, factores metabólicos, como la obesidad y la diabetes promueven la aparición de “piedras” en la vía urinaria.

Existen también anomalías en la anatomía de la vía urinaria que propician su formación. Debido a lo anterior, se recomienda estudiar cada caso en forma individual y evaluar estrategias específicas para evitar la formación de éstas. Para algunos pacientes será suficiente cambiar sus hábitos alimenticios, mientras otros requerirán un manejo médico adaptado a su padecimiento. Existen muchos mitos acerca de las estrategias que ayudan a evitar su formación, desde restringir la ingesta de lácteos, tortillas, refrescos, hasta el uso de “productos milagro”.

Las recomendaciones generales en todo paciente con “piedras” en los riñones son: ingesta abundante de líquidos (2.5 litros), disminuir el consumo de sal, evitar alimentos ricos en oxalatos, y reducir la ingesta de proteínas de origen animal. El objetivo inicial del tratamiento de la litiasis renal es evitar las complicaciones médicas mediante la extracción o fragmentación de las “piedras”. De acuerdo a su tamaño y localización, el médico y paciente seleccionan el mejor manejo quirúrgico.

En algunos casos, sólo es necesario vigilar las “piedras”, cuando son muy pequeñas y los pacientes se encuentran sin síntomas. Además, siempre es recomendable evaluar la posibilidad de realizar estudios metabólicos completos (orina y sangre) para determinar el mejor manejo médico y evitar la formación de nuevas piedras en el futuro.

Publicado originalmente en la revista “Contigo”. Edición de septiembre de 2016.

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